¡ Y llegó la Algarabía!

La Voz

DEZA

MARCOS MÍGUEZ

A rúa do vento La música, los obradoiros y la reivindicación se mezclaron en la jornada inaugural de unas actividades que inundarán Lalín todo el fin de semana

18 jul 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

La Algarabía llegó a las calles lalinenses al ritmo de «¡Viva la República!». Los miembros de O Naranxo abrieron la fiesta cambiando los nombres de la General Franco por Rúa Principal y la Calvo Sotelo por Praza das Pipas. Un manifiesto contrario al nombre del dictador en la placa de la calle y varias fotografías de Franco desfilando y muerto fueron testigos, junto con una treintena de curiosos, de los acordes del himno republicano previo al pregón. La Praza das Pipas, rebautizada para la ocasión, acogió el peculiar pregón del lalinense Xaime López Villar, Chispón. El artista, que llegó encadenado y con una capucha en la cabeza, quiso representar «a represión que Galicia sufre». La guerra y el Prestige estuvieron presentes en el improvisado discurso con el que se invitaba a los lalinenses a participar en las actividades de la Algarabía. La jornada inaugural de la Algarabía comenzó a ritmo de gaitas y panderetas. Desde primera hora los miembros de O Naranxo tocaron acordes con los que entretuvieron a viandantes con ganas de marcha, turistas despistados y curiosos varios. La música de las gaitas consiguió despertar las ganas de bailar a algún que otro vecino y alegró el día a los jóvenes de Aspadeza. La música seguirá hoy a lo largo de todo el día y en el Macroconcierto Algarabía a las diez de la noche. Los adoquines de la Plaza das Pipas cambiaron su aspecto en la tarde de ayer. Las tizas de colores de los niños -y mayores- lalinense llenaron de flores, soles y arco iris el suelo de la plaza. Los obradoiros con materiales naturales como la madera o bellotas dieron paso a cuentos con los que los más pequeños se entretuvieron. Los llamativos colores que envolvieron la plaza era el instrumento perfecto con el que estimular la actividad de los más pequeños.