Elegidos sin sorpresa alguna los representantes del distrito de Pontevedra

La Voz LA VOZ | PONTEVEDRA

DEZA

19 jun 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

Los partidos eligieron ayer a los diputados provinciales por el distrito de Pontevedra sin dejar margen para la sorpresa. PP, PSOE y BNG presentaron una única lista por cada una de estas formaciones y no hubo votos en contra. Las propuestas de los aparatos fueron ratificadas ante la junta electoral por más de un centenar de alcaldes y concejales. Por el PP fueron elegidos, tal como estaba previsto, Teresa Pedrosa (Pontevedra), José Enrique Sotelo (Cangas) y José Antonio Landín Eirín (Barro), quien podría turnar a los dos años. El alcalde de Soutomaior, Agustín Reguera, es el primer suplente. Como segundo suplente figura Perfecto Rodríguez, alcalde de Ponte Caldelas y, en tercer lugar, Jorge Canda, alcalde de A Lama. Los concejales del BNG, que votaron en segundo lugar, eligieron diputados a César Mosquera (Pontevedra), y a Clara Millán González (Cangas). Como primer reserva figura Xulio Barreiro (Poio), como segundo Xosé Ramón Millán (Bueu) y Margarita Carolina García Castro (Pontecesures). El PSOE fue el último en votar. Fueron elegidos diputados Juan Manuel Rey Rey (Caldas) y Juan Constante Muradas (Marín). Como reservas figuran José Eiras Paz (Moraña), Encarna Santos (Cangas) y Guillermo Meijón (Pontevedra). Los concejales exhibieron en todo momento buen humor y buscaron protección de los rayos del sol bajo las columnas del edificio judicial. «Aquí nos tienes, en A Parda y a la sombra», bromeó uno de ellos haciendo alusión a la antigua condición de prisión de Pontevedra que tuvo el recinto judicial. Reacciones PSOE y BNG tardaron ayer sólo unos segundos, tras la elección de diputados provinciales en los juzgados de A Parda, en lanzar las primeras puyas al futuro presidente de la Diputación, Rafael Louzán. Las más afiladas llegaron del portavoz provincial del BNG, César Mosquera, quien aseguró abiertamente que existe el peligro de que el nuevo presidente «empeore» el funcionamiento de la Diputación que, según dijo, «xa non era precisamente bo».