Admite que el proyecto fue demasiado ambicioso para el presupuesto Cambios en el alumbrado y eliminación del carril bici reducirán los costes
04 jun 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Técnicos municipales trabajan en la revisión a la baja del proyecto previsto para la ronda este de Lalín, el vial que conectará la carretera de Brántega con la N-640 y la C-533, carretera vital para el acceso al centro comercial de Eroski. Así lo indicaban ayer fuentes del gobierno municipal lalinense, que admitían que el proyecto realizado para desarrollar el vial fue muy ambicioso para el presupuesto con que se contaba para la ejecución de los trabajos. Una circunstancia que provocó que el concurso para la adjudicación de los trabajos quedase finalmente desierta. Ante este hecho, lo que se pretende desde el gobierno municipal es rebajar determinadas características de la obra, pero sin mermar su calidad. Se incide en que una modificación de las farolas de alumbrado para emplear otras más económicas supondría una notable rebaja en los costes finales del proyecto. También existen otros elementos, como el carril bici, que podría eliminarse para aquilitar costes. Por otra parte, las mismas fuentes señalaron la intención de retomar las negociaciones con los propietarios de la zona, paralizadas por las elecciones municipales. En este caso, el expediente de expropiación está en curso, con un precio ofertado de 7,81 euros por metro cuadrado -algo superior en la zona de Lalín de Arriba-. Sin embargo, el gobierno prefiere optar por la vía del diálogo con los afectados, ofertando una compensación con terrenos edificables en otra zona para los vecinos que lleguen a acuerdo. Las diferencias estriban, según el gobierno, en el grado de edificabilidad que pretenden lograr los vecinos y el ofertado por el Concello. Son una veintena los propietarios incluidos en esta zona. El notario, en el párking Dentro del apartado de obras, el notario de Lalín visitó ayer los edificios que circundan al párking subterráneo situado tras la biblioteca municipal. Lo hizo, según los vecinos, a instancias de la aseguradora de la constructora para atestiguar el estado actual de las edificaciones, ante la posible reclamación posterior de daños.