El equipo rojinegro no ha pasado del empate en cuatro de los cinco últimos partidos disputados en su feudo Un triunfo podría darle a los de Acevedo el pase matemático a la promoción
10 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.?oy, prohibido fallar. El Club Deportivo Lalín no puede hacer otra cosa que ganarle esta tarde al Bergantiños en el Manuel Anxo Cortizo (17.30 horas) si no quiere complicarse la vida en su empeño por jugar de nuevo la fase de ascenso a Segunda División B. Ganando, el conjunto rojinegro podría incluso conseguir el pase matemático a la promoción. Eso, claro, siempre y cuando el Rápido de Bouzas empate o pierda en su visita al Betanzos, que comenzará media hora antes que el encuentro en la capital dezana. De hecho, el cuadro de Acevedo podría permitirse el lujo de firmar tablas con su rival coruñés de turno si su gran contrincante por la fase de ascenso cae derrotado ante, curiosamente, la gran bestia negra del Lalín. No obstante, lo más seguro es, huelga apuntarlo, la consecución de los tres puntos en juego ante el Bergantiños. Lograrlo será, sin duda, muy complicado dado que el oponente, aunque aparece tocado, en estado de coma, muestra el ansia natural de querer volver a la vida y continuar un año más en la Tercera División, a la que regresó esta temporada tras perder la categoría en la Liga 1994/95. Es por ello que el Lalín debe desterrar, quizás so pena de muerte, ese conformismo que ha atenazado su juego como locatario en las últimas semanas. Concretamente, en las cinco jornadas precedentes disputadas en el Cortizo, resueltas con una sola victoria, sobre el Alondras (1-0), por cuatro empates que a estas alturas son toda un arma de doble filo. Medirse al peor ataque de la Liga debe facilitarle hoy a los rojinegros una victoria contundente.