Estudios y paseos por los despachos desde hace más de una década

La Voz

DEZA

?l monasterio de Carboeiro y su rehabilitación llevan muchos años por los despachos. El plan piloto para su restauración fue realizado hace más de doce años por los arquitectos Baltar, Bartolomé y Almuíña. Por aquel entonces ya definían exactamente las medidas de su restauración y en cuanto a su destino destacaba su interés para ser «laboratorio para a experimentación e a investigación histórica e para a obtención de pautas interpretativas que poidan ser aplicadas noutros casos nos que as fontes non son tan completas». En ese mismo documento incidían en que el conjunto monacal podría convertirse en «polo ordenador do territorio» de la comarca dezana debido a su múltiple atractivo histórico, arqueológico, artístico y paisajístico. En 1996, y cuando ya había comenzado la recuperación del conjunto a través de la escuela taller, el entonces conselleiro de Cultura, Vázquez Portomeñe, indicaba que acogería un centro de información sobre el románico. En 1997 se concluyó completamente la cubierta. El presidente de la Xunta y los responsables de Cultura mostraron en varias ocasiones su apoyo para restaurar el conjunto monacal. Sin embargo, el monumento continuó igual y sin obras pese a estos reiterados apoyos. Sucesivos anuncios de partidas no llegaron a materializarse por el momento. El debate sobre sus usos, como turismo o monumento histórico, se abrieron en todo este proceso. La idea de la hospedería, promovida desde la Xunta, tuvo una fuerte contestación social en el municipio. Su futuro continúa en el aire y su restauración integral todavía está sin cerrar.