Los estradenses fueron los que más reclamaciones presentaron ante esta institución el año pasado, mientras que los vecinos de Agolada y Dozón no registraron ninguna
03 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Los habitantes presentaron cinco reclamaciones referidas al funcionamiento de los ayuntamientos ?l Valedor do Pobo le llegó el año pasado poco trabajo desde Deza y Tabeirós-Montes. Fueron menos las reclamaciones presentadas contra procesos de la Administración ante este defensor de los vecinos. Otros años la lista era larga. Ahora los asuntos disminuyen y su resolución también fue más fácil, aunque algunos los dejó pendientes para el próximo año al no llegarle aún toda la información que solicitó. Sólo fueron diecinueve las reclamaciones del pasado ejercicio por las 23 del 2001. Ninguna de las habituales en ejercicios anteriores. Hasta hace poco era raro el año en el que los vecinos de Merza afectados por la línea de Redesa no presentasen un recurso. En el pasado ejercicio el nuevo Valedor, José Vázquez Sandes, no le llegó ninguna por este motivo, aunque desde otros puntos de Galicia sigan incidiendo en la cercanía de las líneas de alta tensión a las viviendas. Tampoco las hubo por la construcción de embalses ni referidas al gobierno de Dozón. Este año la mayor parte de protestas por procesos de la Administración llegaron al despacho del Valedor desde A Estrada. Un total de ocho. Una vecina de esta localidad recurrió al criterio de José Vázquez debido a que el Concello estaba realizando obras en un camino, afectando parte de la grava y el firme a su finca. No hizo falta presión del Valedor. El Concello le comunicó que ya habían procedido a realizar el deslinde. Otra fue presentada por una vecina colombiana debido a la nacionalidad de un hijo nacido en Galicia. Al final no fue necesaria su intervención para que la mujer arreglase el problema. El propio Valedor instruyó de oficio diligencias al conocer el mal estado en el que se encontraba el polideportivo del instituto García Barros. Al conocer que se habían hecho las obras cerró el expediente. En los restantes municipios pocas quejas se presentaron contra la Administración. En Cerdedo se realizaron cuatro, dos por los daños de los caballos mostrencos en Quireza y otra por la subida del recibo de la basura. En el primer caso aún está sin cerrar el expediente y en el segundo, no encontró ninguna irregularidad. Los vecinos de Silleda y Vila de Cruces remitieron en dos ocasiones cada uno quejas al Valedor. En el caso cruceño, el propio José Vázquez abrió un expediente para conocer la situación de la familia de Bascuas al leer en el periódico que carecía de suministro eléctrico y agua corriente, además de los problemas médicos de sus miembros. Cerró el caso al informarle la Administración que no reunía los requisitos para solicitar más ayudas. En Forcarei, Rodeiro y Lalín sólo recurrieron en una ocasión a este particular abogado. Por contra, los vecinos de la capital dezana habían presentado quejas por procesos administravios al Valedor en once ocasiones durante el 2001. En Agolada y Dozón no presentaron ninguna reclamación. Durante el 2002 el Valedor contabilizó cinco quejas contra concellos. El de Cerdedo recibió dos, y una A Estrada, Lalín y Vila de Cruces.