El alcalde estradense, Ramón Campos, reiteró ayer que él no está cerrado ante sugerencias e ideas que permitan mejorar el proyecto. Entiende que doce plazas para aparcar serán suficientes si se limita el tiempo de estacionamiento a 10 ó 15 minutos, pero se mostró dispuesto a ampliar esos espacios, llegando incluso a una veintena de plazas, si esa fuera la petición generalizada de los vecinos, pero sobre todo de los comerciantes con establecimientos en estas calles céntricas de la villa. «Todos los estradenses -dijo- reconocerán conmigo que esas calles son ya semipeatonales en el sentido de que casi nadie puede aparcar en las mismas durante toda la mañana o la tarde. Los espacios para aparcar son ocupados por los oficinistas, empleados residentes y por los propios comerciantes. Por ello, lo importante será, con doce o veinte plazas de aparcamiento, que se limite el tiempo de estacionamiento». Campos reconoció que se siente comprometido a crear, en cuanto pueda, una zona de aparcamiento público. Podría ser en el solar que ocupa una vieja panadería, junto al teatro Principal. En relación a la calle semipeatonal, Gonzalo Constenla estimó ayer que «hay que reponer las plazas de aparcamiento que se están eliminando en el centro de la villa»