HEMEROTECA Retención en Barajas de la marquesa de Villaverde

Carlos Fernández A CORUÑA

DEZA

Fue un episodio ciertamente extraño, además de hilarante, que pudo haber sido filmado por Berlanga para su Patrimonio nacional . Carmen Franco Polo, marquesa de Villaverde, era retenida en el aeropuerto de Madrid-Barajas cuando salía rumbo a Suiza, llevando en su bolsa de viaje joyas valoradas en dos millones de pesetas. No era mucho dinero, ciertamente, sobre todo cuando la propia marquesa convocó una rueda de prensa en la que dio a conocer las joyas, que no eran otras que unos escudos en oro de varias regiones españolas que habían regalado a su padre y que ella quería engarzar en un artístico reloj de mesa.El ministro de Hacienda, Fernández Ordóñez, próxima la fecha de apertura de las declaraciones de la renta, aprovechó la contingencia para recordar que «Hacienda somos todos» y que ni la hija del anterior Jefe del Estado podía evadirse con parte de su patrimonio.Fue una tempestad en un vaso de agua, pues la marquesa de Villaverde había tenido tiempo suficiente para haber sacado de España lo que le hubiese dado la gana. Y ahora, que lo hacía ingenuamente, con unos escuditos de oro regalados a su papá, se organizaba un escándalo cual si hubiese sacado las joyas de la Corona española.