El paraíso de los nostálgicos

Rocío García Martínez
Rocío García A ESTRADA

DEZA

08 mar 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

A Estrada se ha convertido de nuevo este fin de semana en el paraíso de los nostálgicos. Los pabellones de la Fundación de Exposicións e Congresos acogen la décima edición de una feria de antigüedades y cosas curiosas que cada tres meses atrae a cerca de 4.000 personas al municipio estradense en busca de un pedazo del ayer. En la feria puede encontrarse de todo. Para todos los gustos y para todos los bolsillos. En el recinto conviven muebles de época con envases de sifón y gramófonos de los que ya casi no se encuentran con herramientas de carpintería.Pasear por la feria de antigüedades es como viajar en una máquina del tiempo. Sin salir del recinto se puede saltar constantemente de una época a otra, sin mayor contemplación.Los aficionados a los muebles están de enhorabuena. En la feria de antigüedades pueden encontrarse, además de las piezas del mobiliario típico gallego de los siglos XVIII y XIX, varios ejemplares del cotizado mueble clásico inglés. Asimismo, el certamen reúne también una interesante colección de muebles sin restaurar, más asequibles. Entre estos pueden conseguirse cabeceras de cama, chineros, mesitas de noche, espejos antiguos o portapalanganas.Pero no todo van a ser muebles. La feria reúne además un amplio repertorio de objetos apropiados para la decoración de cualquier vivienda con aire rústico o antiguo. Potes, ruedas de molino, yugos, artesas, bañeras, máquinas de escribir o de coser de las que ya no se usan, relojes de pared, gramófonos, teléfonos o porcelanas antiguas son algunas de las piezas que pueden encontrarse.La feria también tiene un hueco para los visitantes que prefieren disfrutar con la contemplación de las antigüedades y llevarse sólo algún detalle con precio muy asequible. Prácticamente desde un euro se pueden adquirir distintos objetos de uso cotidiano. Cucharas, vasos, pesas, libros, cómics, mapas o discos de vinilo son algunos de los objetos que la feria ofrece para todos los bolsillos.En el apartado de curiosidades vale la pena destacar un antiguo carruaje de caballos, un timón restaurado y una escafandra de las de película además de tres motos que son la envidia de todos los aficionados al motor. Una es una Vespa modelo 150, otra una Ossa de 125 y la tercera, la joya, una Derby Paleta que es la única que se conserva de la serie limitada fabricada en el año 48 y que ha precisado más de dos años de trabajos de reconstrucción.