Ni Fraga, ni un solo conselleiro. Los famosos que vieron la gala de Lalín habían perdido el «very»
21 feb 2003 . Actualizado a las 06:00 h.a. a. Aplausos para la intérprete que cerró la gala con «Cantigas para Arzúa», los justitos. Nada que ver con el poder mediático de televisión: Bustamante arrasó desde que pisó escenario. Cantó que no era un Supermán, y dijo que los Supermanes eran quienes limpian las playas: «Y como aquí se dice, Nunca Mais». Al final, el lema estuvo en la gala, y en la voz del artista más popular, escrito sin cursiva. Hugo y Nández demostraron el tirón de OT II. Merche e Isla San Juan, la importancia de estar en GH, aunque sea poniendo la banda sonora. Jeremías enseñó que las radio fórmulas mandan, como Melón Diésel. Miami Sound Machine, guapas y serpenteantes. Papá Levante, ni colorás. Los cantantes, bien: Sergio Dalma, Luz Casal y Ana Torroja. Jerry Rivera, estuvo: se sabe porque lo dijeron. El público, como siempre, se lo pasó bomba. El cambio en las entradas fue efectivo. Crespo calificó de «rotundo éxito» la gala. No cabe un alfiler más, y anunciaba el encargo al arquitecto Luis Collarte de un anteproyecto para un pabellón multiusos en la parte inferior del Campo de la Feria nuevo. Sobre la ausencia de Ramón Chao, dijo que «perdeuse un gran acto». Y anunció que el dinero se ingresará en su cuenta personal, que él mismo facilitó hace 15 días, ya que el premio es personal y sujeto a retención, y sería ilegal no hacerlo así.