Desde Calais hasta Alemania la costa es muy baja, tanto que siempre se ha conocido a Bélgica y Holanda como los Países Bajos. A principios de febrero de 1953 el mar se iba a cobrar un buen tributo con unas terribles inundaciones, a consecuencia de unas fuertes borrascas sobre la zona, que afectaron a una gran extensión. Más de mil muertos, otros miles de desaparecidos, centenares de buques hundidos, entre ellos varios de guerra, ciudades arrasadas, comunicaciones cortadas, diques reventados. El desastre se extendió a cinco naciones (Inglaterra, Bélgica, Holanda, Francia y Alemania). La prensa de Londres informó que eran las peores inundaciones desde el siglo XV, con el llamado Gran Diluvio de 1421.En Ostende (Bélgica) el nivel de agua de la población superó los dos metros. Al ser tierras bajas, las enormes olas llegaron a poblaciones situadas 20 kilómetros en el interior.La catástrofe sirvió para que los Gobiernos de estos países (especialmente Bélgica y Holanda) pusiesen en marcha un costoso plan de diques, contradiques, desecaciones, etc, que les diesen un margen de seguridad ante estas catástrofes de la naturaleza.