Es una cuestión cíclica, que se repite con cierta asiduidad. Desde la oposición municipal de Lalín se alude a la facilidad con la que el gobierno se apropia de iniciativas que le plantea, para tras ser rechazadas en pleno, hacerlas propias y llevarlas a la práctica. El último caso surgía la semana pasada, cuando desde las filas socialistas se reclamaba la paternidad de la creación del Departamento de Educación a una asociación de padres de Lalín, demanda «da que intenta apropiarse e presentar como creada polo grupo de goberno». La respuesta del gobierno municipal no se hizo esperar, y desde luego era bien distinta a lo planteado desde el partido socialista. Un nuevo caso que sumar a la larga lista de apropiaciones que llega desde la oposición. El responsable local del BNG, Paco Vilariño, señala en este sentido que, tras múltiples mociones rechazadas demandando trabajos de seguridad en los parques infantiles, el gobierno municipal afrontó estas obras. E incluso, apunta, construyó un parque en la zona del Auditorio próxima al Pontiñas como había sugerido el BNG. También la petición de arreglo de la circunvalación: tras denegarse, se asfaltó y se pintó nueva señalización, con carriles de espera. El PSOE también tiene memoria de las mociones caídas ante la mayoría popular del pleno, que luego han encontrado aplicación. En este sentido, la secretaria de organización Montserrat Presas apuntaba ayer que al inicio de legislatura el PSOE solicitó la construcción de una perrera. Moción denegada, y perrera en vías de construcción. También significaba que cuando desde sus filas presentaron una moción reclamando un departamento para la mujer, se les recordó que ya existía en Silleda un Centro de Información a la Mujer. En la actualidad, también existe en Lalín. Otras demandas, como la construcción de viviendas sociales, son comunes a ambos grupos. El gobierno municipal encuentra, en numerosos casos, una respuesta que evoca a Anguita: «Programa, programa, programa», señalando que en él recoge propuestas que luego, a sabiendas, pide la oposición. Opciones para todos, y que causan cíclicamente más de un rifi-rafe político. Porque en estas cuestiones sucede como en las elecciones: todos eligen los mejores datos para sí.