El conductor de un autocar deniega cada día la validez del billete subvencionado que le entrega el joven David Carballo, miembro de una familia numerosa de Paradela
13 nov 2002 . Actualizado a las 06:00 h.Las ayudas y subvenciones que se conceden para el transporte escolar y para los estudiantes que pertenecen a familias numerosas no siempre llegan a su destino, y la culpa no es, a veces, de la propia Administración o de los padres. Ocurre que, en todo Galicia, se dan situaciones en que conductores de autobuses de línea regular no admiten billetes o vales con los descuentos que consiguen las familias para el transporte de sus hijos cuando tienen que recurrir a esos autobuses. En A Estrada ya se han dado en años anteriores algunas situaciones de este tipo. En la actualidad, y desde hace unos días, al joven estradense David Carballo, residente en Riveiradona (Paradela) y de 16 años, está sufriendo el despropósito de contar con el vale de descuento, entregado por la oficina municipal de Servicios Sociales de A Estrada, y no conseguir, cada día, que el conductor se lo admita, restándole el 20% del importe del billete; éste vale un euro. Son dos viajes al día los que realiza el joven, por lo que paga 40 céntimos de más cada jornada, y un total de 12 ó 13 euros al mes. Los dos hermanos de David, más jóvenes, tienen vales similares y sí son aceptados en el mismo autocar. No hay un transporte escolar que puedan utilizar cuando lo precisan y reciben dicho vale para utilizar un bus de línea regular. El propio David podía subir al autobús el pasado año con el mismo tipo de vale, pero en este curso está matriculado en el instituto Losada Diéguez, en el programa de Garantía Social. Su familia no sabe porqué el conductor del autobús, de la empresa Benito Avalo, rechaza coger ese billete de descuento y aplicarlo, ya que tiene el aval y la firma del propio departamento municipal de Servicios Sociales, donde tampoco podían explicar ayer porqué el conductor no acepta el vale, aunque hace unos días dijo que consultaría a sus superiores. Servicios Sociales recomienda que, en estos casos, se denuncie la situación a la consellería, incluso a través del Ayuntamiento.