Madrid ignora la plaga del eucalipto en un informe sobre salud del bosque

A. Castroverde PONTEVEDRA

DEZA

Trae de cabeza a cientos de propietarios forestales y a comunidades de montes, tres administraciones le han declarado la guerra, provoca pérdidas de hasta un 40% de los rendimientos madereros, pero la plaga del eucalipto aún no tiene nombre en los despachos de Madrid. Al menos eso se desprende del último informe remitido por el Ministerio de Medio Ambiente al Congreso sobre la salud del bosque y en el que se detallan las acciones para combatir determinadas plagas. Medio Ambiente llama por su nombre a varias plagas y asegura estar estudiando métodos de control biológico y biotecnológico de ilustres patógenos, tales como la procesionaria del pino. Pero el departamento que dirige Jaume Matas ni siquiera cita al Gonipterus scutellatus. un defoliador que está siendo combatido en Asturias, Galicia y Portugal mediante un método de lucha biológica puesto a punto en la Estación Fitopatológica do Areeiro, sita en Lourizán y dependiente de la Diputación. El documento, que fue solicitado por la diputada del PP Rosalía Espinosa, asegura además que la Dirección General de Conservación de la Naturaleza trabaja en colaboración con las comunidades autónomas. Sin embargo, tampoco alude a los esfuerzos de la Xunta para atajar la mayor plaga forestal del último siglo en el Norte de España. Paradójicamente, el mapa general de defoliación que ofrece Medio Ambiente coloca a Pontevedra entre los territorios más afectados, con altos índices en la costa que descienden a porcentajes por debajo del 60% en la zona interior de la provincia. Estos informes concuerdan con los estudios de Areeiro, que realiza continuas evaluaciones sobre la plaga del eucalipto. La Xunta ya anunció, a su vez, que completará la lucha biológica con tratamientos químicos ante la resistencia que ofrece la plaga en terrenos costeros, sobre todo si están orientados al sol y tienen cierta altitud, como sucede en los montes de Poio. A su vez, distintas comunidades de montes han acusado a las autoridades forestales de actuar tarde.