Semana Verde

I. MARIÑO

DEZA

EN EL desencuentro de la Asociación Feiral y el Gobierno gallego se jugaban mucho Silleda y Galicia. Sin acuerdo y compromisos de futuro el recinto de Silleda parecía condenado a convertirse en un solar. La sabiduría de quienes en su día consiguieron poner a andar un sueño que hoy se llama Semana Verde volvió a florecer. Que la Xunta acceda al control ofrece otros caminos al recinto pero también pone en el ojo crítico a la propia Xunta. Le toca jugar.