El rock and roll suena fuerte en Lalín

DEZA

MARCOS MÍGUEZ

Barricada se entregó a un público numerososo que botó y gritó hasta el final del concierto Centeneres de jóvenes llenaron la plaza de la Iglesia en un viernes cargado de «festa rachada»

21 sep 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

A Entregados. Desde el momento en que en el reloj de la plaza de la Iglesia sonaron las campanadas de las 11.30, Lalín vibró entre acordes rockeros. Los primeros en salir a la palestra fueron The Kambotes: Samuel, Cortizo, Jaime y Senén, se entregaron al público desde el primer tema. No era para menos. Más de la mitad de los congregados eran colegas rodeirenses. Tras una hora de intenso repertorio para abrir boca y recibir a Barricada, al fin llegaron. Rock, letras, carisma y gritos rebeldes durante más de hora y media de concierto. Barricada se portó y cautivó a los asistentes. Y es que lanzar sus baquetas o dejar subir al escenario a un fan y regalarle una púa crea muy buen rollito . Vamos, que de protocolos y distancias nada y todos muy animados. Va a ser verdad que los viejos rockeros nunca mueren. Y encima, durante el concierto no llovió.