HEMEROTECA Un viejo caballero

Carlos Fernández A CORUÑA

DEZA

22 ago 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

Se daba el pistoletazo de salida a la redacción de la nueva Constitución, que dejaría en el baúl de los recuerdos, o de los horrores, a las leyes franquistas. Los siete miembros de la ponencia, conocidos después como «padres de la Constitución», eran José Pedro Pérez Llorca, Miguel Herrero de Miñón y Gabriel Cisneros (por la UCD), Gregorio Peces Barba (PSOE), Jordi Sole Tura (PCE), Miguel Roca (Convergencia) y Manuel Fraga (Alianza Popular). Se echaba en falta un representante del PNV, aunque parece que se intentó pero ellos pusieron condiciones, pues hubiese sido un medio de implicarles en construir el Estado de las autonomías. De aquellos siete, sólo permanecen hoy dos (Cisneros y Fraga) en la política activa, e incluso alguno ha fallecido (como Pérez Llorca). Todos se hicieron buenos amigos en aquellas largas reuniones. La prensa apuntaba que si triunfaba la voluntad de socialistas, comunistas y convergentes el contenido sería progresista y que si predominaban las ideas ucedistas y populares la constitución tendría un tono centrista y democrático. Al final fue la Constitución de todos, con la citada salvedad del PNV, y su redacción y discusión en las Cortes se aceleró de modo que pudiese ser sometida a referéndum antes de finalizar 1978, pues mientras no se aprobase regían las leyes franquistas.