CON ACENTO
17 ago 2002 . Actualizado a las 07:00 h.EL PAÍS de los mil ríos, como lo llamó Cunqueiro, es también el país de las mil divisiones, que refleja el minifundio más allá de la tierra. No llegamos a los tres millones, y casi siempre andamos divididos. Tenemos una lengua por normalizar, como paso imprescindible para su futuro, y en lugar de luchar por defender eso, nos enzarzamos en divisiones inútiles y cuestionamientos continuos de su norma, que cambia, varía y nos descontrola día sí e día tamén . Dividimos los municipios. Por dividir, hasta las gaitas. La división fue palpable ayer en Soutelo. Dicen quienes entienden que porque Foxo utiliza gaitas escocesas. Yo, que soy profano, sé que me suenan un poco raro, sobre todo su percusión. Pero creo que es libre de elegir la gaita que quiere tocar, siempre que no la venda como gallega, y yo libre de oírlo. Otra cosa es que una Diputación lo pague.