El portavoz del BNG en el Congreso de los Diputados, Francisco Rodríguez, había preguntado al Gobierno por diferentes cuestiones de la autopista Santiago-Ourense. Rodríguez señalaba que resulta «moi gravoso» para la economía y sociedad gallegas el hecho de que una infraestructura de la importancia de esta autopista tenga que ser de peaje y se vincule su construcción a la explotación por parte de una sociedad privada. Infraestructura estatal El diputado nacionalista señalaba que carece de lógica que la Administración autonómica asuma la financiación de una infraestrucutra que en teoría es de competencia estatal. También señalaba Francisco Rodríguez que el caso de la autopista Santiago-Ourense no es único, al considerar que la comunidad gallega está condenada a que las infraestructuras viarias de alta capacidad dentro de su territorio sean de peaje. Ejemplificaba esta afirmación con los casos de la autopista A-9, A Coruña-Carballo y Vigo-Baiona, concluyendo que las responsabilidades del Estado se limitaron a construir los accesos por autovía a la Meseta, que todavía están sin concluir en su totalidad.