La escuela dezana en la capital argentina presenta un programa de fusión cultural En la escuela de la comarca de Deza, en Buenos Aires, estudian doscientos niños de descendencia gallega. La morriña que sus progenitores, casi todos gallegos, tienen de la tierra que les vio nacer hace que los pequeños sientan una enorme curiosidad por Galicia y costumbres. Ahora, sus profesores quiren darles la oportunidad de un contacto directo con niños gallegos. Se trata de un proyecto de intercambio entre gallegos y bonaerenses. Puede ser la perfecta conjunción de la queimada y el mate por bombilla.
05 jul 2002 . Actualizado a las 07:00 h.El asado argentino y el cocido galaico, las milongas bonaerenses y los compases de una muiñeira. ¿Qué tal una rica armonía entre unos y otros? La escuela de la comarca de Deza de Buenos Aires, que lleva veinte años recibiendo a hijos de gallegos afincados en la capital argentina, quiere iniciar un proyecto de intercambio cultural entre niños gallegos y argentinos. La iniciativa propone que los niños que estudien en la escuela de Buenos Aires mantengan contacto vía internet o por carta con niños de la Comarca de Deza. Además de la fusión cultural, fruto del intercambio entre escolares, la escuela de la comarca de Deza, a través de su coordinador del intercambio, José Bendoiro, pretende que se llegue a un acuerdo entre los profesores de los colegios de la comarca y los de su escuela. Así podrá llevarse a cabo una fusión de planes de estudio y experiencias que ayuden a complementar la formación de los niños de ambos lados del océano Atlántico. Cultura gallega y argentina En un principio, este intercambio entre escolares está pensado para que los niños de ambos lados conozcan, en primera persona, aspectos de la realidad, de las costumbres y del mundo que rodea a su recíproco. Cada niño argentino tendrá su par en la comarca y viceversa. Uno de los objetivos es que tanto dezanos como argentinos conozcan cómo se vive la emigración en ambos lados, y que tengan conocimiento de los juegos y pasatiempos de sus pares. De manera amena, y tan sólo tecleando en su ordenador, los dezanos podrán dar lecciones de meigas, carballos y hórreos mientras que los argentinos les informarán de las bellezas de Bariloche y el sabor de los alfajores . Los escolares dezanos tendrán que ponerse al día si quieren retar a sus pares argentinos. Y es que, desde hace tiempo, los porteños realizan en su escuela talleres de lengua gallega y gaita. Si el proyecto llega a buen puerto, dentro de poco tendremos los resultados de este intercambio entre dos comunidades tan lejanas en quilómetros y tan próximas en muchos de sus referentes culturales.¿Sonará bien el che argentino con la jeada y el seseo galaicos?