Ya en el comienzo debo manifestarles cuan grato me resulta al iniciar o pergeñar un breve resumen de la extraordinaria y sólida labor, seria, rigurosa, atrevida, dinámica y me atrevería épica que durante estos últimos 25 años realizó, pero siendo preciso unos grandes esfuerzos y dedicación plena, para darle contenido a ese continente, el macro recinto ferial de Silleda, orgullo de una Galicia que busca el protagonismo que cree se merece y que en estos días celebró la 25 Semana Verde de Galicia. Lo real y hermoso es que se celebrara a pesar de los malos augurios y deseos, afortunadamente de unos pocos, con comentarios negativos, zancadillas y frases que provienen como siempre de los de turno que están deseando y haciendo lo imposible para moverle el asiento y con ello intentar despojarle de la presidencia de ese organismo ferial, fin y deseo de tantas personas que a él le denominan amigo y solamente logran que su personalidad se dignifique y acreciente en el cargo antes citado, que por los propios méritos le ha confiado el presidente Fraga. La envidia y el acoso, querido Maril, están a la orden del día. Por desgracia, es el pan nuestro de cada día, que siempre proceden del ruín y del mezquino y muchos de esos que dicen ser amigos, cada día están a la espera, como en la caza de conejos, y ello con tristeza me consta y es muy lamentable que además procedan de esas personas que son los primeros en ofrecerte su mano y la ya clásica palmadita y es esa presidencia que tú ostentas la que no los deja dormir porque su conciencia es la que les recrimina la acción. Esfuerzos Después de tantos esfuerzos, extenuados trabajos, sinsabores, viajes por doquier a los cinco continentes, anunciando la buena nueva e invitando a concurrir al recinto en esta esquina de Europa y llevando solamente como bagaje la fuerza con el anuncio de ese gran recinto y la ilusión desmedida que yú imponías y, como no, también el no cejar en el empeño de que no les ibas a engañar, uniendo a ello tu cara o semblante de buena persona, te ayudaban a ser más creído. Con todo lo relatado, has llegado a la cima que te habías propuesto. Colocaste la bandera de Galicia -hasta en Nueva Zelanda- y ofreciste la ilusión idealizada por tí. Un cargo muy deseado Es bien cierto que con el tiempo, la ayuda inestimable de los miembros de la Fundación y, evidentemente, con ayuda generosísima del Gobierno gallego que no escatimó medios, cristalizaron en lo que hoy es un extraordinario y magnífico recinto ferial. Muchos son los que aspiran a esa cima, pero el Guiness no te lo pueden quitar, porque has sido el primero. Advertido quedas, de que tu cargo está solicitadísimo por miembros tanto de la soeciedad civil como de la política y del mundo empresarial, aunque yo creo que llegan tarde y mal, dado que tu ingente labor está consolidada y aceptada. No obstante, ¡ojo avizor!, porque la vida me ha enseñado que no todo el monte es orégano. Querido, no hay que rendirse puesto que algunos si pueden dañarte lo harán. Un pajarito me ha dicho que tienes entre manos una nueva revitalización que esperas lograr para Silleda, o sea, tu pueblo al que quieres y deseas que crezca y se desarrolle armónicament civil, social y empresarialmente, haciéndote saber que han llegado a mis oídos que vas a ofrecer a la Xunta algo que Galicia precisa y además es de toda actualidad. Oferta a la Xunta Esta oferta es ofrecer el uso y disfrute de pabellones, salas de juntas, despachos, auditorio, etc durante varios meses al año exceptuando las fechas de ferias para que sea instalado en el recinto, suficientemente y dotado para que en él se puedan instalar un gran centro de investigación y desarrollo e innovación, o sea I+D+I. Necesidad imperiosa para poder ponernos al día es esos aspectos fundamentales de la economía mundial. La idea es acertada y generosa. Más diría, necesaria como ofrecimiento a todas las universidades gallegas, previos convenios con las partes actuantes. ¿Es todo lo relatado veraz? Cuanto me alegraría. Amigo Maril, siempre dando el callo . No paras. Manuel Tilve Calvo , Pontevedra.