El Sindicato Labrego convocó a los titulares de explotaciones de conejos a una concentración que tiene como objeto denunciar públicamente la crisis de pecios que sufre el sector productor, que está criando y vendiendo conejos en precios mucho más bajos de los que les cuesta producirlos. La protesta está fijada para mañana a las diez y media de la mañana con salida desde la Casa da Cultura de Silleda y recorrido hasta la entrada principal del recinto ferial de la Semana Verde. La concentración ante la feria está fijada para la hora en que está establecida la inauguración del certamen ferial. Los manifestantes reclamarán que la Consellería de Política Agroalimentaria de la Xunta de Galicia regule los precios de forma que no exista tanta diferencia entre los precios de producción y el precio final. Reclaman asimismo la creación de una lonja única a nivel de Estado que favorezca una regulación de precios razonable. Los datos facilitados por el representante del Sindicato Labrego Galego, Xosé Puga, apuntan que en el año 2000 el precio de salida por cada kilo de conejo estaba situado en 262 pesetas y en estos momentos, a pesar del aumento del consumo y precios que supuso la crisis de las vacas locas, el conejo no supera las 148 pesetas en kilo. Frente a esta situación el SLG contrasta que el consumidor sigue adquiriendo este producto a 800 o 900 pesetas en las carnicerías y supermercados. Puga sitúa el problema en la acción de los intermediarios. El representante del SLG cifró el coste de producción del kilo de conejo en una banda de 160 y 270 pesetas el kilo lo que sitúa pérdidas en kilo de más de cien pesetas. La critica del sector a la consellería de Agricultura señala que tiene abandonado totalmente al sector, que no destina ningún tipo de ayuda al mismo que tampoco no tienen reglamentación en cuanto a piensos ni medicamentos específicos para las enfermedades de los conejos, ni ningún control veterinario. Galicia cuenta con unas 400 granjas de conejos que están perdiendo entre 15 y 16 millones de euros al año (2.500 y 2.800 millones de pesetas). Esta situación sectorial está llevando a los productores de conejos al límite de su resistencia y muchos están a punto decidir el cierre de sus explotaciones.