Resaca con buen sabor

La Voz

DEZA

ROMÁN GUTIÉRREZ

A RÚA DO VENTO

27 may 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

El alcalde de A Estrada, Ramón Campos, presenta hoy el avance del PXOM LA RESACA DEL GALO ha dejado buen sabor a pesar de la lluvia, que desempañó un poco la novena edición de la Festa do Galo de Curral. La organización, encabezada por el alcalde, Jesús Otero, mostró su satisfacción por la asistencia de público y dijo que ya están comenzando a preparar la décima edición. En la novena celebrada este fin de semana, la carpa situada en la Praza Juan Carlos I estaba completamente abarrotada de público, y aún se llenó más cuando el agua quiso sumarse a la fiesta gastronómica, justo cuando Francisco salió al escenario para ofrecer su concierto lírico. EL CANTANTE FRANCISCO fue, junto con el propio galo, uno de los protagonistas de la fiesta de Cruces. Encandiló al público con su voz y levantó a todos de sus asientos para aplaudirle al terminar su recital lírico con la pieza Oh, sole mio. Eso a pesar de que por la mañana necesitó atención médica al arrastrar desde hacía varios días una enfermedad gripal. Fue tal su éxito, que numerosos admiradores se acercaron al cantante a pedirle un autógrafo, algunos incluso en medio del concierto, cuando Francisco se ausentaba para tomar un pequeño respiro. «Este era o que tiña que ir a Eurovisión», comentaban algunos asistentes. HUBO TIEMPO PARA el humor antes de degustar el galo. Manolo Royo se dirigió en varias ocasiones al público para gastarle bromas en medio de su pregón. El grupo A Roda fue homenajeado y los coches antiguos pusieron colorido por la mañana. A la tarde, las bandas volvieron a congregar a numeroso público, al igual que Milladoiro la noche del sábado. LOS ESTABLECIMIENTOS de restauración también se llenaron ayer de asistentes para probar el galo de curral. Algunos de los que se acercaron hasta Cruces tuvieron que recorrer varios establecimientos para encontrar un sitio que les sirviera este plato, al estar los otros completamente abarrotados. LOS SUSTOS también hicieron acto de presencia, caso del que se llevó un asistente mientras estaba comiendo pollo en uno de los restaurantes al atragantarse con uno de los huesos. Aunque se requirió que acudiera una ambulancia, la presencia de miembros de Protección Civil y un médico en el establecimiento hizo que se quedara únicamente en un pequeño susto. LOS VECINOS también mostraron ayer su malestar por los desperdicios quedaron en la Praza da Igrexa originando un mal olor considerable, después que los dueños de una carpa utilizaran la fuente para descongelar y lavar el pulpo durante el fin de semana, quedando todos los restos esparcidos por el suelo. Los vecinos mostraron su malestar porque es una zona que utilizan en ocasiones los niños y puede ser un foco de infección.