La intención de la Unión Europea es apostar por el transporte marítimo como forma de descongestión de las carreteras. Es lo que se llama el cabotaje europeo, en el que Benito González Aller tiene puestas grandes esperanzas tanto para el puerto, como para las empresas de su zona de influencia, entre ellas las de Deza-Tabeirós. -Lo que se intenta potenciar es el cabotaje europeo. Es decir, desplazamientos más cortos por mar que complementen los otros sistemas de transporte como el de carretera o el ferrocarril. Se trata de crear autopistas del mar de tal modo que un camión con mercancías pueda salir de Lalín, de Zamora o de A Estrada, llegar al puerto de Vilagarcía entrar dentro de un barco a través de una rampa roll-on roll-off -que permite la entrada de vehículos en los barcos- viajar por mar hasta el norte de Europa y allí continuar su viaje por carretera. Hay que tener en cuenta que también se va a potenciar el tráfico fluvial, por lo que es una interesante opción para las empresas que necesitan comerciar con centro-Europa. -¿En qué momento se encuentra el puerto para afrontar esos nuevos retos? -Hemos aprobado el plan estratégico y director del puerto para crear las infraestructuras necesarias y tener algo que ofertar. Lo que hemos hecho es hacer una distribución racional de las infraestructuras para hacer al puerto operativo ante esta nueva etapa. Tenemos muchas esperanzas en estos nuevos tráficos, a parte de consolidar los que ya son clásicos en el puerto, como los graneles sólidos, la madera, los congelados o los graneles líquidos. -¿Qué acciones va a desarrollar para aumentar el uso del puerto en zonas como Deza-Tabeirós? -Una vez que consideramos que tenemos las infraestructuras necesarias y que, por tanto, tenemos algo que ofrecer, nuestra intención es hablar con los empresarios del hinterland -zona de influencia- del puerto de Vilagarcía para explicarles las posibilidades que tienen de comercializar sus productos y de abastecerse de mercancía a precios competitivos gracias al tráfico marítimo.