La plantilla de Ambulancias de Galicia apuesta fuerte en la nueva campaña de movilizaciones iniciada esta semana para denunciar las condiciones de los conciertos del Sergas con las empresas de transporte sanitario. Ayer, los trabajadores se encerraron en una sala de juntas de Montecelo y anunciaron su intención de seguir allí hasta el lunes, cuando prevén un desplazamiento a Santiago. Con este encierro, los trabajadores quieren forzar la suspensión del concurso para la adjudicación del servicio de traslados convocado por el Complejo Hospitalario de Pontevedra. Las duras condiciones el concurso han hecho que Ambulancias de Galicia no se haya presentado al mismo, lo cual podría significar el despido de una veintena de trabajadores. Sólo una empresa -Ambulancias do Salnés- se presentó al concurso, que prevé la contratación de cuatro vehículos pra realizar los traslados de altas hospitalarias, de urgencias no ingresadas y los transportes internos entre los dos hospitales de forman el Complejo, con un coste de 186.313 euros (31,00 millones de pesetas). En opinión de los trabajadores de Ambulancias de Galicia tanto la cantidad económica como el número de vehículos previstos resultan claramente insuficientes para cubrir correctamente el servicio demandado. El gerente del Complejo Hospitalario, Rafael Pérez-Santamarina, se reunió con los representantes de los trabajadores de Ambulancias ayer.