Los jóvenes actores de Silleda rindieron un homenaje a la artista en su primera escenificación en público El futuro del teatro en Silleda está asegurado. Son cuarenta los alumnos de edades muy dispares los que siguen los pasos de la actriz Marisa Soto, que da nombre a la escuela. El domingo fue el debut oficial para los nuevos actores. Detrás mucho trabajo, ilusión y nervios para escenificar dos piezas teatrales. El público valoró su trabajo con aplausos y llenando el salón de actos de la Casa de Cultura.
15 abr 2002 . Actualizado a las 07:00 h.Los alumnos de la Escuela de Teatro de Silleda debutaron oficialmente por todo lo alto. Antes hubo un recuerdo para la actriz Marisa Soto. Una joven alumna entregó un ramo de flores a la hermana de la fallecida artista, que agradeció el detalle y afirmó que Marisa Soto estaría orgullosa de la actividad que se está desarrollando en su municipio natal. Después de las palabras del alcalde, José Fernández; del autor de la pieza teatral Sala de espera, Xosé Vázquez Pintor; y el profesor de la escuela, Héctor Barrera, llegó el turno de la puesta en escena. A pesar de los nervios, los alumnos de la escuela dieron muestras de su buen hacer y de lo aprendido durante el último año y medio de clases. Primero en una obra dirigida y escrita por la alumna Erea Viz. Se trataba de una historia sobre mariposas representada por los más jóvenes. Después, el grupo de los mayores escenificaron la pieza Sala de espera. Se trata de una obra en clave de humor que transcurre en la la recepción de la clínica de un cirujano y en donde intervienen personajes de las más variopintas características. El acto concluyó con un coloquio entre los asistentes sobre la representación. El profesor de la escuela, Héctor Barrera, destacó que esta actividad teatral no sólo sirve para formar actores, sino que también pueden salir directores.