08 mar 2002 . Actualizado a las 06:00 h.
En esta visita de Xosé Cuiña no había ninguna cosa que inaugurar, pero se aprovechó para iniciar, en su presencia, las obras correspondientes al proyecto de la depuradora única, que dejará fuera de servicio a todas las existentes en el entorno de la villa. El conselleiro, acompañado de las autoridades locales, se desplazó hasta las inmediaciones de la playa fluvial del Liñares, donde empezaban las obras de la estación de bombeo que llevará agua hasta la nueva depuradora, en cuya construcción se invertirán 2,6 millones de euros (432,60 millones de pesetas). A la empresa adjudicataria aún le restan veinte meses para realizar la obra; se estima que a mediados del 2004 las instalaciones ya serán operativas.