Abrió 20 expedientes por irregularidades en el transporte de ganado y otros tantos referidos a la Lei de Caza El Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil de Lalín detectó el año pasado 58 vertidos ilegales en los seis concellos de la comarca de Deza, la mayoría referentes a la formación de basureros incontrolados en montes y junto a ríos, pozos y fuentes, actuaciones que infringen la Ley de Residuos y de Aguas respectivamente. Las diligencias del Seprona se centraron en controlar las infracciones contra estas normativas y contra la Leyes de Caza y del Patrimonio Cultural de Galicia.
02 mar 2002 . Actualizado a las 06:00 h.El Seprona de Lalín abrió durante el año pasado 19 expedientes por vertidos incontrolados de residuos, otros 10 por la formación de basureros que podían contaminar aguas de pozos y fuentes públicas, 7 por el mismo motivo, pero localizados en ríos y una decena más por el mal olor de los residuos depositados de forma ilegal. La mayor parte de los vertederos incontrolados que localizaron los agentes del Seprona se ubican en el municipio de Lalín, pero la razón no es otra que su mayor superficie, ya que la formación de basureros incontrolados es generalizada en todo el Deza y lejos de decrecer, aumenta. El sellado de los vertederos municipales y la falta de otras zonas autorizadas para depositar residuos de difícil tratamiento está favoreciendo este tipo de prácticas. El abandono de vehículos, tanto en caminos y calles como en el monte, también crece y en este caso los infractores ya no pueden echar mano del argumento anterior. El número de vehículo abandonados que localizó el Seprona el año pasado en Deza fue de 18, a los que hay que añadir otros nueve que habían sido trasladados a montes. En cuanto a las actuaciones referentes a la caza, se abrieron 20 expedientes. Destacan los 7 instruidos por daños producidos por especies cinegéticas como el jabalí y los 5 que se tramitaron a cazadores por carecer del pertinente permiso para la práctica de la caza. Pesca y ganado Las denuncias por vulnerar la Ley de Pesca se redujeron a seis, la mitad referentes a la pesca en zona vedada. De entre ellas, cabe mencionar la denuncia al ex-cabo de Rodeiro por pescar con redes. La enfermedad de las vacas locas y el problema de la fiebre aftosa y la normativa que se derivó a raíz de éstas conllevó un incremento de actuaciones relacionadas con la actividad agraria. El Seprona denunció 20 irregularidades en el transporte de ganado, instruyó cinco diligencias por abandono de animales muertos procedentes de explotaciones y abrió expedientes, a un distribuidor de Silleda y a un ganadero también de este municipio, relacionados con los piensos elaborados con productos derivados del pescado.