El Estradense se ejercita a marchas forzadas por culpa de las bajas obligadas

REDACCIÓN A ESTRADA

DEZA

REGIONAL PREFERENTE

22 feb 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

La gran capacidad de reacción mostrada por el Estradense en el ejercicio liguero contrasta con las precarias condiciones en las que se entrena a lo largo de la semana. Para los aficionados el mundo de los entrenamientos no es un factor importante, pero para los entendidos de la materia es la única base lógica en la que se aposenta el trabajo desarrollado en el transcurso de un partido. En el seno de la entidad rojilla ejercitarse con todos los componentes del plantel es, poco menos que, misión imposible y las ocupaciones laborales impiden que las sesiones comienzan con la habitual puntualidad. Para el trascendental duelo del domingo ante el Tide, el conjunto que dirige Pibe saltará al terreno de a Baiuca mermado de efectivos y con un escaso margen de maniobra debido al poco tiempo para preparar el choque. Collazo y Uzal son bajas definitivas por causa de sus lesiones. El primero deberá efectuar una resonancia para conocer con exactitud el alcance de su lesión, que evoluciona lentamente. Por su parte Uzal, operado del tabique nasal, aún no se siente seguro de sus movimientos y retrasará su regreso, al menos, una semana más. El lateral Ovidio volvió a recaer de su problema de vértigo y casi se descarta. Al capítulo de dudosos se unen los centrocampistas Blanco, Imanol, Iago y Pena, a lo cual se une la ausencia de ausencia de Lalo en las sesiones preparatorias, por causa del cambio de horario laboral.