FÚTBOL SALA El jugador decidió rechazar la posibilidad de jugar en el Enredo después de hablar con su entrenador La entrada de Garabal en el Enredo-Acibro lleva camino de convertirse en un culebrón por entregas. El jugador, que había estado a punto de pasar a engrosar la plantilla de Rodrigo Feijoo durante el pasado verano, volvió a dejar a los aficionados estradenses con la miel en los labios. Todos los indicios apuntaban a que el ala del Autos Lobelle, club de División de Plata, iba a dar el sí en la tarde de ayer. Sin embargo, a última hora volvió a decidir, por segunda vez, continuar en el cuadro santiagués.
22 ene 2002 . Actualizado a las 06:00 h.La conversación con su entrenador, Paco Presas, fue la que le llevó a variar su postura inicial. El técnico le aseguró que contaba con sus servicios y el jugador se vio obligado a renunciar al Enredo. Un extremo que confirma Manuel Sanmartín, directivo de la entidad estradense. «Onte á noite (por el lunes) tiña decidido vir xogar con nós. Sen embargo, chamoume para dicir que, tras falar co seu adestrador, prefería quedarse no Lobelle. O técnico, a diferencia do que nos comentaran a nós, díxolle que contaba con el», manifiesta el capitan del Enredo. Pese a todo, quiere dejar claro que «lle comentei que ten as portas do Enredo abertas para cando queira. El estaba moi agradecido de que nos acordaramos del». En cuanto a la incorporación de Álex, otro ala que juega en la liga provincial de Santiago, la directiva no tomará una determinación hasta el día de hoy. Rodrigo Feijoo es el que tiene en su mano la decisión. La junta tenía previsto reunirse con el técnico en la noche de ayer para conocer si estaba dispuesto a contar con él. «Non imos traelo se non vai ter posibilidades de xogar», asegura José Sesar, Pepito. Un presidente que ya ha obtenido el sí del jugador. Más sacrificio En otro orden de cosas, hay que destacar que la directiva del Enredo celebró una reunión en la noche del lunes para tratar la situación deportiva del equipo. La junta entiende que algunos jugadores tienen que mostrar mayor garra. «Valoramos o tema deportivo porque a actitude de algúns xogadores non se corresponde co que pide o público. A grada é a que manda nun momento dado. Están cómodos e pasivos porque entenden que non van pasar apuros e a xente pide outra actitude. Se se perde pero se da todo na pista, o público recoñéceo con aplausos. Agora, aínda ganando, non aplaude», dice Pepito.