TERCERA DIVISIÓN Junta y técnico del Lalín expresaron su malestar por la disputa del duelo CR Guerra-Mareantes en el Cortizo La esperada defensa del liderato de Tercera División ante el Deportivo B ha quedado en un segundo plano en «Casa Lalín». La disputa del duelo de Primera Autonómica de rugby entre el Guerra y el Mareantes acaparó en el día de ayer la atención. En opinión de la junta directiva y cuerpo técnico rojinegros, la entidad que preside Manuel González Aller es la gran privilegiada en el uso de las instalaciones del Manuel Ángel Cortizo. El malestar de Acevedo era tal que incluso declinó hablar del envite de esta tarde.
19 ene 2002 . Actualizado a las 06:00 h.El fuego, apagado desde hace unos meses, ha vuelto a encenderse con fuerza a raíz del duelo Guerra Lalín-Mareantes, disputado ayer en el Manuel Ángel Cortizo. La semana entrante se presenta calentita y, a buen seguro, con cruces de acusaciones entre dos entidades que tienen la desgracia de tener que compartir una única instalación deportiva. El técnico rojinegro ha querido ser uno de los primeros en levantar la voz ante lo que considera un atropello. «Nos sentimos solos, tristes, desprotegidos y desolados. No se tiene el más mínimo respeto por nuestro trabajo. Tengo que dar la felicitación al Club Rugby Guerra Lalín por haberse hecho dueño del Cortizo. Por todo ello, es una incongruencia hablar del encuentro con el Deportivo B», manifiesta José Manuel Acevedo. «Nos quieren cortar de raíz la ilusión y no conozco los motivos. Así es difícil mentalizar a los chavales. Nuestro equipo necesita un campo decente y se cuidó a conciencia para este importante partido con el Deportivo B. Ese trabajo no valdrá para nada porque después de jugar hoy (por ayer) el Guerra, con el mal tiempo que hace, lo encontraremos destrozado», añade el preparador.