José Miguel Fernández, director general de desarrollo de la empresa vasca
08 ene 2002 . Actualizado a las 06:00 h.El director general de Desarrollo de Eroski, José Miguel Fernández, aseguraba ayer que su decisión de seguir en Lalín se debe al compromiso que tenían con el Ayuntamiento y consumidores. -Vienen con únicamente los 4.250 metros de Industria de sala de venta, ¿por qué? -Es la decisión que han tomado y la respetamos. Queriamos más metraje porque nos sentíamos más seguros. Hacemos un sobreesfuerzo para lanzar el proyecto con estas connotaciones que nos concedieron. Creemos que Lalín se lo merece, nos comprometimos con el Concello y no queremos dar un paso atrás a pesar de que nos desequilibra. -Esto supone dar marcha atrás respecto a las declaraciones de uno de los responsables de su empresa, Villacorta, en las que aseguraba que o le daban 5.000 metros o que no venía. -En cierta medida sí porque nos exige un sobreesfuerzo, pero la implicación social y empresarial que tenemos creen que no es bueno que abandonásemos el proyecto. Continuar nos supone un plus adicional de esfuerzo que haremos porque la ciudadanía, el ayuntamiento y el comercio lo merecen. Aquilitaremos más los temas de promoción en cuanto a metros en cada concepto e inversión. -¿Ya tienen cerrado el acuerdo con alguna firma para ubicarse en el centro? -No, sin una licencia comercial no podíamos dar ningún paso en firme. Ahora tenemos la licencia y empezaremos con la fase de comercialización dando preferencia al comercio local. -¿Comenzaron con el rediseño del centro? -Aún no, lo haremos en el próximo mes y medio. Adaptándonos a las directrices de Industria tenemos que hacer un proyecto viable económica y comercialmente. -¿Será difícil lograr la viabilidad tras reducirse en cerca de 2.000 metros su petición incial? -Es un esfuerzo, pero hay que hacerlo. Estamos convencidos de que quedará un buen proyecto porque sino no daríamos un paso adelante. Tuvimos dudas, pero desaparecieron. Si decimos que continaumos es porque confiamos plenamente. Mientras podamos hacer un proyecto viable e interesante comercialmente, teníamos una obligación con Lalín.