La Asociación Protectora de Animales del Ulla-Umia necesita mil metros cuadrados de terreno La Comunidad de Montes de Estacas (Cuntis) decidirá en asamblea si cede parte de su terreno para la construcción de la futura perrera comarcal, un servicio que en su día impulsó sin éxito la Mancomunidad. La Asociación Protectora de Animales y Medio Ambiente del Ulla-Umia (Apama), promotora de la iniciativa, trasladó hace varias semanas al presidente del colectivo una propuesta para acometer este proyecto en el monte de Estacas, para el que se necesitan unos mil metros cuadrados de terreno. La asamblea de los comuneros tendrá lugar, previsiblemente, el próximo fin de semana.
08 ene 2002 . Actualizado a las 06:00 h.El presidente de la Comunidad de Montes de Estacas, José Touceda, insistió ayer en que la decisión final corresponde a la asamblea, que se reunirá, salvo imprevistos, el próximo fin de semana. «Se os veciños non queren, non hai nada que facer -señaló-. A xunta non puido ser antes polas festas de Nadal, pero como somos só trece propietarios non haberá problema para facela o domingo ou o sábado». El colectivo dispone de treinta hectáreas de monte comunal repartidas en dos zonas separadas por la carretera. La propuesta de Apama llegó a la directiva de los comuneros a través de una vecina de Cuntis. Según explicó su presidenta, Catherine Rico, para desarrollar el proyecto de la perrera comarcal se necesitan, en principio, unos mil metros cuadrados. «A través del alcalde, el aparejador municipal visitó los terrenos y, tras consultar con Medio Ambiente, me dijo que son adecuados», comentó. Al parecer, y siempre que la asamblea apruebe la cesión de los terrenos, la instalación se ubicaría en una zona libre de árboles situada en un alto, ya que hace dos años se llevó a cabo una plantación que no llegó a prosperar. La ubicación de la perrera es una cuestión prioritaria para Apama. Desde que hace unos meses se renovó su directiva, la asociación centró sus esfuerzos en la gestión de los terrenos para poder acometer este servicio del que carece la comarca. Por el momento, Apama recoge y atiende animales de forma provisional, gracias a la autorización del gobierno local de Catoira, en la antigua perrera municipal.