Alfonso Sanmartín: «Ascender a la Liga EBA es practicamente una utopía»

XABIER OTERO A ESTRADA

DEZA

MARCOS MÍGUEZ

BALONCESTO El presidente del Hierros Diego cree que hay equipo para dar el salto pero no para mantenerlo arriba El primer corte de la fase de ascenso a Liga EBA arranca este fin de semana. El Hierros Diego calienta motores para debutar en el atractivo sector ante el Tui, a priori, uno de los conjuntos más potentes del grupo. El presidente de la entidad, Alfonso Sanmartín, aguarda el estreno desde la barrera con la cabeza y el corazón en desacuerdo. A su juicio, no sería positivo que el equipo lograse dar el salto de categoría porque no dispone de la infraestructura para actuar arriba. Aún así, no cierra las puertas a la categoría.

08 ene 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

La Liga EBA bajo su óptica sería poco menos que una ruina económica para el Hierros Diego. La falta de afición y de dinero contante y sonante, así como la necesidad de confeccionar un amplio plantel hacen casi inviable para la entidad jugar en una categoría superior. «Si el campo estuviera a rebosar, habría que plantearse las cosas. Pero sin afición, no me parecería inteligente meterse en EBA. Tendríamos que realizar un reajuste importante ya que habría que buscar gente, porque en esa categoría no se puede afrontar con siete jugadores, pagarle y buscar un sponsor fuerte dado que se pasaría de un presupuesto actual de 4 millones a otros de entre 15 y 20. Por todo ello, ascender es prácticamente una utopía», asegura Sanmartín. «Estamos en una categoría que A Estrada se puede permitir porque el ayuntamiento se porta muy bien. Si nos cortasen la subvención y los pocos que se preocupan por el baloncesto nos quitaran el resto, poco se podría hacer. Habría que jugar en Senior Zonal o en Primera Autonómica», añade el presidente estradense. En cualquier caso, el máximo dirigente del Hierros Diego reconoce que el colectivo de jugadores actual posee la calidad suficiente para lograr el ascenso. «Indudablemente, tenemos equipo para subir, pero no para estar arriba. Ahora, estar entre los cuatro primeros de este grupo depende de que seamos capaces de ganar uno o dos de esos partidos inciertos que se deciden en los últimos segundos. Iremos a por todas, pero con la tranquilidad de que ya hemos cumplido el objetivo», confiesa. Tampoco oculta que lucharía por buscar recursos en el caso de que sonase la flauta. «No descarto el ascenso. Requeriría un esfuerzo muy grande, pero habría que intentar encontrar soluciones. Podríamos haber podido estar en EBA hace dos temporadas si hubiésemos mandado una carta. Había trece equipos y faltaba uno para completar el grupo. Sin embargo, decidimos que únicamente jugaríamos arriba por méritos propios y no gracias a los despachos», concluye.