Resaca con sabor a euro

Rocío García Martínez
ROCÍO GARCÍA LALÍN / A ESTRADA

DEZA

MARCOS MÍGUEZ

Deza y Tabeirós despidieron el año con pesetas y estrenaron 2002 con colas para conseguir la moneda única Después de las doce uvas, los vecinos de Deza y Tabeirós-Montes se preocuparon más de la gomina y la americana que de la llegada del euro. No hizo falta guardar luto por la peseta porque en bares y discotecas la rubia siguió siendo la protagonista de la noche. Algunas copas se acompañaron con chistes sobre el euro, pero el desembarco real de la moneda única tuvo que esperar hasta ayer mismo. Después del letargo festivo los vecinos decidieron enfrentarse con el euro y colapsaron bancos y supermercados.

02 ene 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

Casi nadie se acordó del euro en fin de año. Las comarcas de Deza y Tabeirós-Montes celebraron la entrada del 2002 por todo lo alto, pero en pesetas. Más de un cubata se acompañó con un chiste sobre el euro, pero muy pocos se pagaron con la nueva moneda. A los vecinos les preocupaba más dónde guardar el tabaco o dónde tomar la próxima que la implantación inmediata de la moneda única. El ambiente no estaba para operaciones con decimales. Al final de la batalla las fuentes escupían espuma y alguna estatua ecuestre se quedó sin orejas. Un homenaje a la rapa o un atentado contra el patrimonio, según se mire. El martes las comarcas vivieron su primera resaca en euros, pero, por ser día festivo, el contacto con la nueva moneda fue mínimo. El verdadero impacto se produjo ayer. Tras reponer energías, los vecinos decidieron enfrentarse al euro y colapsaron los bancos para deshacerse de sus últimas pesetas. Mientras, en tiendas y bares los cobros se ralentizaban y se precedían con la pregunta «¿en pesetas o en euros?».