Los inmuebles afectados están situados en las parroquias de Vilanova, Donsión, Bendoiro, Noceda y Anzo El tramo del tren de velocidad alta entre Ourense y Santiago a su paso por Lalín obligará a derribar más de 30 edificaciones, entre casas, establos, granjas y otros inmuebles. Aún a sabiendas de que las alegaciones tienen escasas posibilidades de salir adelante, la contestación social de los lalinenses al proyecto está siendo masiva. El plazo para presentar alegaciones termina el próximo 2 de enero de 2002.
15 dic 2001 . Actualizado a las 06:00 h.Los afectados por el trayecto del futuro tren de velocidad alta han comenzado a movilizarse. La asociación de vecinos de Vilanova, una de las seis parroquias lalinenses por las que discurrirá la nueva línea de vía doble, ya ha presentado sus alegaciones en el Concello y hará lo propio ante el Ministerio de Fomento. Los vecinos no están dispuestos a permitir que el trazado derribe una casa nueva en Canda ni que pase a menos de 30 metros de varios inmuebles más y corte el acceso directo a múltiples fincas. Con idénticos problemas se encuentran la mayoría de las restantes parroquias afectadas. Dos particulares alegaron contra el trazado también en este sentido. Se espera que el número de alegaciones se incremente considerablemente, dada la elevada cifra de consultas que se están registrando en el Concello. Consciente de que muy poco se puede hacer contra los perjuicios que ocasionará la vía en el municipio, pero también de que el desarrollo de esta infraestructura no sólo es inevitable sino también «necesaria e importante», en palabras del alcalde, Xosé Crespo, el gobierno local se ha mostrado receptivo a las reivindicaciones de los afectados. Así, el regidor intentará que las indemnizaciones que pague el departamento de Álvarez Cascos a los afectados sean las más elevadas posibles. «O impacto é moi alto como en calquera infraestructura deste tipo, pero para compensa-los daños están as indemnizacións». Además, el Concello no descarta presentar sus propias alegaciones. Entre las edificaciones que hay que derribar, al menos 15 son casas, algunas de reciente construcción. Destaca la casa solariega de Pardiñas, en el núcleo de Golmar (Noceda). El trazado también afecta al local social de Anzo, que será preciso que demoler, y al campo de la fiesta de esta parroquia.