Un triunfo que vale su peso en oro

XABIER OTERO LALÍN

DEZA

ROMÁN GUTIÉRREZ

BALONMAN0 El Portadeza, apoyado en una buena defensa, derrotó por la mínima al Lavadores en un encuentro agónico El Portadeza alcanzó en Vigo el tercer triunfo consecutivo. El Lavadores, que en muchas fases del duelo llevó la iniciativa en el marcador, se vio obligado a «doblar la rodilla» ante el empuje y mejor juego rojinegros. La agresividad en defensa y el sosiego en ataque fueron las mejores armas de los hombres que dirige Abel González. Un equipo que, por no variar, volvió a sufrir un mal arbitraje de Jimeno y José Ángel. Los colegiados se convirtieron en el peor enemigo sobre la pista ya que, con sus polémicas decisiones, dieron vida a los locales cuando más y mejor jugaba el Balonmano Lalín.

08 dic 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

Lavadores, 20: Costas, Alonso, José Luis Alonso (2), Godoy (2), Pérez, Castro (1), Jorge Pérez, Carreras (6), González, Seijas (1), Rebolo (3) y David López (5). Portadeza, 21: Pablo, Durán, Diego (5), Pincho (9), Carlos Aller (2), Jorge (1), Martín, Hernández, Camilo (2), Roberto (2), Canario y Dani. Árbitros: Miguel Ángel Jimeno y José Ángel Rodríguez. Galicia. Excluyeron a Seijas, David López y Rebolo (2) por el Lavadores y a Pincho, Jorge, Roberto (2). Goles: 2-1; 5-4; 5-5; 8-6; 11-8; 13-10 (descanso); 15-12; 16-16; 17-16; 17-18; 20-20; 20-21. La salida del Portadeza no hacía preveer el feliz desenlace. Tras unos minutos de estudio mutuo, los rojinegros, a causa de una mala circulación, empezaron a naufragar en ataque y la balanza empezó a decantarse ligeramente hacia el bando local ante el jolgorio popular de la grada. Para paliar el temporal, Abel González optó por alternar la efectiva defensa 6-0 con un 5-1 para que los hombres de Quintas, en especial Robalo y David, no tuvieran continuidad. La táctica funcionó en parte. Los olívicos se atascaron, pero mantuvieron la renta de tres tantos hasta el descanso (13-10) aprovechando que los rojinegros seguían sin encontrar la solución a sus males en la parcela ofensiva. En la reanudación, el duelo dio un giro espectacular. El Portadeza se estableció en un agresivo 6-0 y, poco a poco, se empezó a subir a las barbas del Lavadores. La segunda exclusión de Robalo, lo llevó al banquillo y los rojinegros, con un sensacional Durán, se dieron un festín. Los robos de balón aumentaron y las contras se erigieron en el inicio de la muerte local. Sin embargo, cuando mejor rodaban las cosas, con ventaja en el electrónico, Jimeno y José Ángel entraron con fuerza en acción, frenando, cuando menos la sentencia del encuentro. A siete minutos de la conclusión, los trencillas aumentaron su protagonismo al excluir a Roberto y a Pincho. El Portadeza quedaba a la deriva. No obstante, como en las mejores ocasiones, los de Abel se amarraron a la pista y con casta mantuvieron imbatida su portería. Los rojinegros habían vuelto a derrotar a la desidia arbitral para acabar logrando, de forma brillante, dos puntos de auténtico oro.