La firma vasca pierde unos 150 millones ya invertidos

La Voz

DEZA

30 nov 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

«Lalín ha sido una gran equivocación empresarial. Hemos cometido un grave error y Eroski es el gran culpable, el primero yo». Así de pesimista se muestra el jefe de promociones de la firma vasca, Alfonso Fernández Villacorta. «Equivocación» es su palabra más reiterada, pero también «decepción» y «pérdida». Desde el punto de vista de Eroski, el mayor perjuicio es para la propia empresa. Villacorta reconoce que en la lucha por instalarse en Lalín se han dejado unos 150 millones de pesetas (901.518,16 euros), la mayor parte en la opción de compra de los terrenos en los que preveían instalarse, en las viejas Canteras del Arenal. Pero también recuerda que los consumidores de la zona han perdido una oportunidad y Lalín, la posibilidad de dar un salto «histórico» y de iniciar la construcción de un anillo circunvalatorio que solucionase el caos de tráfico y que le reportaría mejores comunicaciones.