El espacio degragado del viejo basurero queda convertido en un área recuperada, sin malos olores, sin contaminación del aire y acuíferos, y sin roedores. La colocación de una cubierta vegetal se completa con sistemas de evacuación y tratamientos de lixiviados y de los gases que podrían producirse en el interior del montículo. Se creó asimismo una red de captación y evacuación de aguas pluviales -que recogerá tambien los vertidos lixiviados- conectada al alcantarillado más próximo y, por tanto, con la nueva depuradora. Del Álamo animó a los estradenses a separar bien en sus casas la basura para facilitar la recogida selectiva, ahora que se cerró el vertedero y existen suficientes contenedores, un buen servicio de recogida y los envíos a Sogama.