27 oct 2001 . Actualizado a las 07:00 h.
El fondo del museo se fue incrementando con más objetos relacionados con el trabajo del lino, máquinas de coser, lámparas, trajes del Carnaval del Ulla, e incluso una peluquería completa que donó Alfonso Vázquez, y que perteneció a su padre, un peluquero muy conocido en la villa que trabajaba en la calle Ulla. Con posterioridad, la escuela de Rubín, algunos particulares y el colegio Pérez Viondi aportaron objetos y mobiliario de un aula de mediados del siglo pasado. También fueron cedidos trofeos, placas y recuerdos de la vieja Coral Estradense.