La asociación de padres de disminuidos psíquicos de Lalín programa actividades y excursiones para los niños Desinterés, desinformación y desconfianza. Las tres D a las que se enfrenta Aspadeza. La asociación de padres de disminuidos psíquicos trabaja por y para dar formación a padres y niños. Construir un centro ocupacional, viviendas tuteladas y seguir con sus múltiples actividades de ocio y tiempo libre son algunas de sus metas. Llevan un año realizando actividades con los niños y organizando excursiones. El arte solidario, un desfile, un mercadillo y el libro «Nós coma Vós» son algunos de sus éxitos.
01 sep 2001 . Actualizado a las 07:00 h.«O primeiro problema é detectalo e o segundo asimilalo», dice Ángel Taboada, secretario de Aspadeza. Cuando unos padres detectan que su hijo tiene problemas para adaptarse, no consigue aprender a hablar bien o no presta atención a las cosas se le presentan varios problemas. El principal es detectar lo que sucede, que no siempre es fácil porque en ocasiones se trata de niños que no padecieron ninguna enfermendad como meningitis o que el embarazo se desarrolló con normalidad. Y el segundo paso es aceptarlo, «Intentas crer que non é certo, evitas pensar no problema», opina Milagros Rielo, vicepresidenta segunda de Aspadeza. A partir de ahí entra en juego la labor de Aspadeza: ofrecer información a los padres y ayudar los niños. La desinformación es el principal problema al que se enfrenta: «non hai información, os pais non sabemos que facer» afirma Ángel Taboada. Y es que, como en otros tantos temas, la información juega un papel decisivo a la hora de actuar. Son muchos los padres de disminuidos psíquicos que no saben si su hijo necesita un colegio especial, si está recibiendo la enseñanza adecuada o tan siquiera el grado de retraso que tiene. Por suerte, ahora la asociación Aspadeza puede ayudar tanto a padres como a niños.