Gresande se levantó ayer con un desaparecido. Un ternero se fugó de una explotación ganadera de Insua. Y es que, ultimamente, corren los tiempos de rebelión en la granja. Jorge Pereiro había traído de Melide un ternero joven. No le dio tiempo a bautizarle, la primera noche se escapó de casa. Ayer, él y sus vecinos emprendieron la búsqueda por montes y carreteras. Todo un rastreo para localizar al rebelde «becerro» descarriado. Ante el poco éxito de la búsqueda decidieron pedir ayuda a Protección Civil. A la brigada le fue imposible acudir por falta de vehículo en ese momento. Tras algunas horas de angustiosa espera, alguien le encontró. El salvador fue un vecino de Oleiros, en Silleda, que en un paseo mañanero se encontró de frente con el desaparecido. Su actuación fue todo un gesto de altruismo. Se acercó a Silleda para identificar al animal por sus crotales y se preocupó de encontrar a sus dueños. Ahora el ternero vuelve a rumiar pacíficamente en su casa de Insua. Un final feliz para un episodio de búsquedas y hallazgos. Eso sí, esperemos que el animal haya aprendido la lección y no vuelva a las andadas en futuras ocasiones.