Aunque cada vez son más las mujeres que, por iniciativa propia, se acercan hasta Servicios Sociales para poner en conocimiento la situación de malos tratos que sufren en su domicilio, la inmensa mayoría, según fuentes de este departamento, se muestran reacias a presentar una denuncia ante la Guardia Civil o el juzgado. «Primeiro queren saber todo o que se pode facer sen presentar denuncia. Normalmente hai que convencelas», señalan. La gravedad de algunos casos llevan a las trabajadoras sociales a poner los casos en manos del juzgado. El sistema de mediación, en el que se renúe a la víctima y al maltratador, es la opción más recurrida cuando no hay denuncia. La mediación está resultando un método eficaz para que el agresor desista de su actitud en muchos de los casos. En el pasado mes de junio, tres situaciones de conflictividad en el hogar que atendió Servicios Sociales de Lalín se resolvieron con la mediación entre las partes implicadas y en ninguno fue preciso denunciar.