Eran en torno a las once y veinte de la mañana de ayer. La empresa de ambulancias Virgen de Fátima de Lalín recibía la alerta de una vecina de la calle Luis González Taboada que aseguraba que en un edificio en construcción, colindante con su vivienda, acababa de derrumbarse una placa de hormigón. La comunicación telefónica hacía presagiar una desgracia, pero afortunadamente todo se quedó en una falsa alarma al menos en lo que se refiere a la trascendencia del suceso. La compañía movilizó de inmediato a sus efectivos y las sirenas sonaron con fuerza en el centro de Lalín. Sin embargo, cuando llegaron al número 34 de la calle Luis González Taboada se percataron de que la persona que llamó exageró notablemente. Efectivamente, se había producido un accidente laboral, pero de mucha menor relevancia. Un operario, herido leve Un operario había resultado herido leve al caerle sobre un costado una vigueta. Fue un compañero de trabajo quien, minutos antes, lo había trasladado al centro médico, en donde le atendieron. El herido presentaba magulladuras. Por otra parte, un joven de Carbia (Vila de Cruces), R.S.B. de 27 años de edad, resultó herido leve cuando unos troncos que estaba cargando en el tractor se deslizaron ligeramente y le alcanzaron la espalda. Fue trasladado en una ambulancia de Protección Civil de Silleda al Hospital Clínico de Santiago.