El emblema fue arrancado previamente del balcón del Ayuntamiento La Guardia Civil de Lalín y la policía local abrieron una investigación para tratar de identificar a los autores de la quema de una bandera de España durante el concierto de Tiro na Testa, celebrado el pasado viernes en la Plaza do Concello en el marco de la Algarabía. El emblema fue arrancado del consistorio.
25 jun 2001 . Actualizado a las 07:00 h.El gobierno local tuvo que colocar otra bandera de España después de que unos jóvenes quemasen el lienzo ubicado en el balcón del consistorio. Los hechos se produjeron el viernes, sobre las dos de la madrugada, durante el concierto de Tiro na Testa, que actuaba en la Plaza do Concello dentro de la Algarabía. Los datos que manejan la policía local y la Guardia Civil, que actúan de oficio, son muy imprecisos, ya que no estaba presente ninguno de los agentes y las informaciones que recabaron entre los asistentes son contradictorias. Unos afirman que fueron dos los jóvenes que quemaron la bandera, mientras que otros señalan que fueron tres. Según la Policía Local, los jóvenes alcanzaron la bandera y la quemaron en el palco plantándole fuego con un mechero y después la arrojaron al suelo, todo ello tras rociarla con gasolina, aunque tampoco en esto coinciden todas las versiones, ya que algunos apuntan a que la quema se hizo delante del escenario y únicamente con el encendedor. Mientras algunos testigos afirman que los autores del incidente iban encapuchados, otros aseguran que llevaban la cara descubierta. La organización de la Algarabía confirma que se quemó la bandera, pero que no se enteraron hasta que vieron fuego y ya era demasiado tarde. Además, precisan que no estaba presente ni la Policía Local ni Protección Civil, por lo que no pudieron hacer nada. Uno de los organizadores, Alberto Granja, tildó el suceso de «chiquillada», lo atribuyó a personas muy jóvenes «que non sabían o que facían» y quiso dejar claro que nada tuvo que ver con la organización del evento. Lo cierto es que el hecho está tipificado como delito en el Código Penal dentro del capítulo VI «Ultrajes a España» y sus autores pueden ser castigados con multas de entre siete y doce meses.