«Poder celebrar la feria es una vuelta a la normalidad», dijo Carlos Escribano del Ministerio de Agricultura
07 jun 2001 . Actualizado a las 07:00 h.El desarrollo natural de la Semana Verde corrió peligro. La crisis de las vacas locas que destrozó al sector y la puntilla de la fiebre aftosa la pusieron contra las cuerdas. Estos asuntos fueron referencia permanente en los discursos del ministro portugués Luis Manuel Capoulas, del conselleiro de Agricultura, Juan Miguel Diz Guedes y del director de ganadería del Ministerio de Agricultura, Carlos Escribano. Éste apuntó que poder celebrar la feria es un síntoma claro de la vuelta a la normalidad. El propio presidente ferial resaltó la capacidad de la Fundación de reajustarse a la realidad y sacar un certamen adelante con la base sectorial en crisis. La feria se resiente pero la crisis no pudo con ella. Ayer se constataba mayor afluencia de visitantes que el jueves de la pasada edición. Entre los visitantes, a título privado, el conselleiro de Política Territorial Xosé Cuiña, negociaba la compra de un pequeño tractor.