Envió una carta al edil socialista, Gerardo Lázara, para que le pidiese responsabilidades al Concello silledense Un emigrante acusa al Ayuntamiento de Silleda de permitir la construcción de dos edificios de un bajo y tres plantas en terrenos de la calle Agro do Valo de Bandeira que está considerada como zona residencial, por lo que estas obras cometen una irregularidad urbanística. Este vecino envió una carta al edil socialista de Silleda, Gerardo Lázara, para que le pida responsabilidades al Concello al sentirse perjudicado ya que desestimó la compra de un terreno en esa zona por no estar permitida la construcción de edificios.
10 abr 2001 . Actualizado a las 07:00 h.El emigrante en Uruguay, Ángel López Ramírez, denuncia la existencia de irregularidades urbanísticas en la construcción de dos edificios en la calle Agro do Valo de Bandeira. Este vecino, en un escrito, señala que la hoy denominada calle Agro do Valo de Bandeira está considerada «como zona residencial catalogado como suelo rústico en la que no se pueden construir edificios de tres plantas». López Ramírez señala, además, que el anterior alcalde le había dicho que ambos edificios carecían de licencia municipal por su carácter ilegal, con el agravante de que el terreno en el que se ubican dichos edificios estaba previsto abrir una calle. Debida a estas razones, este emigrante señala que desestimó la compra de un terreno en ese lugar por no estar permitida la contrucción de edificios y porque estaba previsto abrir una calle. «Para mi sorpresa uno de los edificios que aparentemente semejaba paralizado, por su carácter irregular, ha retomado las obras sin ningún tipo de autorización municipal y sin que las autoridades municipales competentes tomaran medidas en el asunto, siendo por lo tanto responsables de la citada ilegalidad», indica el emigrante. Este vecino denunció la situación ante la Subdirección Xeral de Disciplina Urbanística en diciembre, que envió dos requerimientos al Ayuntamiento de Silleda solicitándole información sobre la calificación urbanística del terreno, pero por ahora el Concello no le respondió a la Xunta, indica.