El alcalde de Lalín, Xosé Crespo, reconoce que el déficit es importante, pero no sin dejar de matizar que «todo servicio público o debe ter». La oposición denunció en numerosas ocasiones que la falta de recogida de basura en gran parte del concello. La respuesta del gobierno local pasa por la privatización, con la que, por otra parte, ya se mostraron en desacuerdo los grupos de la oposición. La gran extensión del municipio obligará a ajustar el precio de la licitación a la exigencia de efectuar al recogida en todo el rural. Y es que los incumplimientos en este punto constituyen uno de los grandes caballos de batalla. Basta con echar un vistazo a la situación que se generó en Silleda tras la adjudicación del servicio a Urbaser. El bajo precio de la concesión tuvo mucho que ver. El regidor lalinense estima que el ejemplo no tiene por qué cundir y asegura que el servicio mejorará notablemente.