Arte y cocido se unieron ayer en Lalín. La tercera edición del Cocido das Artes reunió en la capital dezana a unos cuarenta creadores, tanto de la comarca como de otros puntos de Galicia y de España. Primero, para preparar el estómago para degustar un buen plato de este producto tradicional, el lalinense Pablo Doval Golmar ofreció un pequeño concierto de tuba, que despertó los aplausos de los presentes ante la dificultad de tocar este instrumento. Después, realizaron una ofrenda ante el Monumento ó Porco en la rúa Colón. Para ello depositaron un ramo de grelos. Además, algunos de los presentes, como el pintor Alenxandro, se subieron encima del cerdo, que por cierto, tiene ya varias pintadas. El escritor Vázquez Pintor destacó la importancia de reunirse todos «como facían os nosos vellos» y comentó que el monumento «ó Porco» no tiene «criadillas». Los artistas que asistieron al acto pintaron el pelo y destacaba la presencia de una pequeña «creadora», la hija de Armindo Salgueiro, que a su corta edad no faltó a ninguna de las ediciones. Tras los actos, degustaron el cocido a un restaurante lalinense.