Desde el parque intercomarcal de bomberos se realizaron 273 intervenciones en el año 2000 Son la mano salvadora y el aliento en la mala hora de muchos. En la carretera, en el tejado, en el sótano. Contra el fuego y el exceso de agua. Contra el hierro que aprisiona al herido. Siempre contra el reloj para ganar ese minuto en que se juega una vida tras un accidente. Son los bomberos del parque intercomarcal de Deza y Tabeirós-Montes, ese equipo ya familiar y cada día más imprescindible en la zona.
27 ene 2001 . Actualizado a las 06:00 h.Son una decena de hombres con un objetivo solidario que deja en el olvido cuando entran en acción cualquier aspecto laboral. El reloj sirve sólo para fichar las incidencias. El resto del horario, veinticuatro al día en turnos, son de guardia permanente a que suene el SOS. Luego el zafarrancho con o sin sirena, para llegar al herido. Juan José Muñoz coordina esta orquesta de casco y manguera. A veces casi son médicos, casi son forestales, casi son aguadores... Ponen su entrenamiento permanente a disposición de la tecnología automovilística y la velocidad que deja hechos jirones los vehículos para rescatar a los usuarios atrapados, facilitan la habitabilidad en los sótanos de las villas construidas como si en Galicia no lloviese, alivian la emergencia de las lluvias cuando no son normales ni en Galicia y de los pinos que obstruyen las carreteras. Se arriesgan donde hay gas y fuego bajo sus máscaras e impacta en la población verlos como pájaros sobre sus escaleras extensibles. Desde la base de Silleda trazan mil caminos diarios hacia donde salta una voz de alarma. Ellos corren desde su profesión y su solidaridad. Desde el lado malo de la vida, en el accidente personal o en la desgracia material se les ve como la última esperanza, como la mano amiga en la hora mala y agradecen la acción y la voz amiga que viene a apoyarles. La sirena está asociada ya al paisaje de las comarcas del norte pontevedrés con poco más de un año de funcionamiento. Su presencia es ya imprescindible. Cualquier cosa podría faltar, pero no los bomberos, ese equipo, aún en mínimos de personal y presupuesto pero en máximo rendimiento.